
En un entorno inmejorable, en unas parcelas dispuestas longitudinalmente al pantano de Villarreal, se disponen cuatro bloques de viviendas, en pendiente, sin perjudicar las vistas.
Desarrolladas en tres plantas, planta semisótano, baja y primera, las viviendas crean un entorno urbanizado y amable, de baja densidad en las proximidades de la orilla del pantano, rematando el núcleo urbano en esa dirección.
Viviendas adosadas pero unifamiliares que buscan su individualidad en el juego de contrastes, tanto en el diseño de sus fachadas como en los materiales empleados.