
El edificio se sitúa en una parcela en el límite de una zona residencial privilegiada de viviendas unifamiliares de Vitoria-Gasteiz.
Por su ubicación, la parcela dispone de inmejorables vistas hacia la ciudad y los montes periféricos y sin desprenderse de la parcela en la que se encuentra la vivienda realiza un sutil ejercicio de torsión hacía la mejor orientación, creándose un mirador en esquina en toda su altura y el acceso lateral, que culmina con el giro de la cubierta, estando la cumbrera en la diagonal de la planta cuadrangular del edificio, acentuando la dirección que se busca. Interiormente, un gran espacio a doble altura del salón comunica las dos plantas sobre rasante de la vivienda, con la escalera abierta al mismo y la planta superior volcada a dicho espacio, a modo de patio interior.